Liechtenstein es un diminuto país centroeuropeo. Esta peculiar monarquía constitucional es considerada uno de los más afamados paraísos fiscales.

El Principado de Liechtenstein está situado en Europa Central, entre Suiza y Austria. Ocupa una superficie de 160 km2 y está habitado por 36.000 personas. La capital es la ciudad de Vaduz y el idioma oficial el alemán. Se trata de un país interior, cuya forma de gobierno es una monarquía constitucional. No obstante, el "Fürst" o Príncipe está investido de importantísimas competencias. 

El territorio del actual Liechtenstein formó parte de la provincia de Recia, durante el Imperio Romano. En el siglo XVIII, el emperador Carlos VI decretó que los condados de Vaduz y Schellenberg se unieran para dar origen a un estado soberano. Éste formó parte del Sacro Imperio Romano Germánico. La dinastía gobernante es la "Casa de Liechtenstein". En la actualidad, Hans Adam II es el "Fürst", máximo representante del estado. El príncipe comparte la soberanía con el pueblo, representando en el parlamento o "Landtag".

El terreno de este pequeño país es montañoso, pues se ubica junto a los Alpes. El valle del Rin ocupa el norte del estado. El clima alpino es suavizado por los vientos del sur, habituales en la zona.

Desde el punto de vista económico, Liechtenstein ha logrado un alto índice de industrialización y de especialización en el sector financiero. Es uno de los más activos paraísos fiscales en el mundo.

Liechtenstein está lleno de contrastes sociales. Aunque es un estado moderno, con un nivel de vida elevado, hasta 1984 no se permitió el voto femenino en las elecciones nacionales.

 

Foto: Jesús Miguel Albarrán Alías

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