Si así son las chimeneas... ¿cómo será la cocina?.

De entre algunas iglesias y museos, en la población de Sintra destaca su Palacio Real. Era la residencia veraniega de los reyes desde el inicio de su construcción. Está compuesto por muchas pequeñas construcciones que han ido levantándose a lo largo de los siglos. De alguna manera recuerda al mudéjar español en muchos detalles constructivos. Llama la atención las grandes chimeneas cónicas, de unas cocinas que podían atender a más de mil personas. Hay salas en el interior muy interesantes, como la Capilla, con su artesonado de aire islámico. La sala de los Escudos cuenta con una gran cúpula, más alta que los muros que la sustentan.

La sala de Audiencias, llamada de los Cisnes por las pinturas que podemos encontrar allí, también atraerá nuestra atención, así como la sala "das Pegas", es decir, de las urracas. Su nombre se explica en una leyenda: las damas de la corte no se callaron una infidelidad del rey, si un beso puede tener esa consideración. El rey se despachó con estas "urracas" colgándolas del techo... En definitiva, de la Vilha Velha al menos debemos visitar este palacio, antes de salir a las afueras buscando sus otros atractivos.

Fotos de Manuel González.

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