Cuando los profesores se encuentran ante un alumno con un gran talento tienden, no sin razón, a intentar sacar el mayor partido a dicho estudiante.

Los profesores deben estar atentos a cualquiera de los signos siguientes:

- Un cambio rápido de altura: un signo obvio que se suele apreciar al principio del nuevo curso o semestre.

- Pérdida de altura en las extensiones de la pierna y un aumento de la longitud de la misma en relación con la columna vertebral. Se observa una falta de fuerza en los movimientos lentos de adagio en los que los músculos del muslo y la pelvis ya no pueden soportar las palancas largas de la pierna.

- Pérdida de equilibrio: los alumnos tienden a llevar el peso demasiado atrás, intentando buscar así un nuevo equilibrio. Esto afecta tanto al equilibrio como a las piruetas.

- Pérdida de flexibilidad: puede que se haya perdido la flexibilidad que se poseía antes y que la movilidad haya disminuido. Suele afectar a los isquiotibiales.

- Pérdida de resistencia en las secuencias de saltos rápidos al término de la clase.Pérdida general de control y habilidad para realizar movimientos que el año anterior se encontraban al alcance del alumno.

- Disminución de la confianza en sí mismo.

- Sensación de insuficiencia y pérdida de habilidades.

- Aumento de las posibilidades de lesión.

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