La preparación para el profesor de danza es uno de los procesos que facilita el trabajo que conlleva la enseñanza en la clase de danza y ayuda a tener más claros los objetivos a conseguir.
La lordosis consiste en una pronunciada e hiperextendida columna vertebral.
Cuando los jóvenes bailarines llegan a la pubertad se produce un crecimiento óseo muy importante.
Durante la fase de rápido crecimiento, los huesos crecen más rápido que los músculos y los ligamentos, dando lugar a un acortamiento de los tejidos blandos y provocando, consecuentemente, una pérdida de flexibilidad.
Cuando los profesores se encuentran ante un alumno con un gran talento tienden, no sin razón, a intentar sacar el mayor partido a dicho estudiante.
Los estudiantes con las rodillas hiperextendidas suelen soportar el peso en la parte de atrás del pie y exagerar la curva lordótica de la parte inferior de la espalda.
En el mundo de la danza nos encontramos con muchos bailarines con una ligera hipertensión de las rodillas, lo cual entra dentro de la estética del ballet.
Para un bailarín/a, la dieta es un factor importante a la hora de mantener la buena salud del tejido óseo, que es un tejido vivo.
Los requisitos esenciales para poder practicar la danza son: energía, huesos fuertes, articulaciones flexibles, músculos potentes y tonificados, y un corazón y unos pulmones que funcionen eficazmente.
Para que un bailarín profesional o un joven estudiante no se lesione, existen varios factores que se deben evitar y otros que se deben favorecer.
Un calentamiento es una sección de movimiento continuo de 15 minutos o más, en el que se ejercitan los grandes grupos musculares y aumenta la temperatura corporal uno o dos grados, a fin de preparar el cuerpo para un esfuerzo mayor.
Las mujer, su vida y su historia, un tema recurrente en la Danza Nacional de Cuba.
Homenaje del Conjunto de Danza Nacional Cubana al cantautor Silvio Rodríguez.
La Danza Nacional de Cuba ha dado importantes coreógrafos de fama mundial, como es el caso de Eduardo Rivero.
La danza contemporánea cubana tiene una expresión especial en Fausto, esta obra de Shakespeare.