La Constitución es tan importante porque conforma el conjunto de normas que rigen un Estado.
La intimidad es el ámbito más protegido de cada persona.
ANECA es la institución española encargada de determinar que estudios son oficiales a los ojos de Europa.
El Impuesto español sobre el Patrimonio se instauró con la Ley 50/1977, de 14 de noviembre, sobre Medidas Urgentes de Reforma Fiscal.
La ley 39/1995 de 5 de Noviembre, legisla sobre la conciliación. La contempla como un derecho que pueden ejercer mujeres y hombres, pero la realidad es muy distinta.
La inmigración nos ha puesto frente a una realidad, común en otras culturas, las bodas forzadas.
¿Quién no hay oído la frase de ese policía americano cuando, al detener al “malo”, le dice que tiene derecho a un abogado y que si no cuenta con recursos se le asignará uno “de oficio”?
La reagrupación familiar no es otra cosa que la posibilidad que tiene un extranjero, que se encuentre residiendo legalmente es España, de traer a determinados miembros de su familia a España, cumpliendo los requisitos que marca la Ley.
En nuestra Constitución (que pocos habréis leído) se recoge un largo elenco de derechos con diferente alcance y contenido.
La reagrupación familiar permite traer legalmente a determinados familiares del extranjero que se encuentre en España, residiendo legalmente, por motivos básicamente humanitarios.
Aunque se supone que el contenido del Convenio está pensado para durar en el tiempo, hay veces que se hace necesaria su modificación (por haber olvidado algún aspecto en el mismo, por haber cambiado las circunstancias personales o patrimoniales desde que
Consiste en una unión estable de dos personas, entre las que existe una relación afectiva, durante un período mínimo de tiempo.
Nueva York ha sido el último estado de EE.UU en legalizar las bodas entre personas del mismo sexo.
Efectivamente, si eres el afortunado beneficiario de una herencia no es obligatorio que la aceptes. Y ello porque, aunque no lo sepas, la herencia incluye, no solo los bienes del fallecido, sino también sus deudas.
Aunque parezca mentira, lo cierto es que no.