Ya lo hemos visto desde la otra orilla y hemos alzado la vista para contemplar su campanario. Ahora toca hablar del palacio.
Mucho Londres, mucho Londres, pero, ¿y la Reina?
Un barrio que saltó a la fama por una película, y donde destaca su mercado... ¡y el carnaval!
Carnaby Street fue, allá por los años 60, un lugar interesante; con tiendas extrañas, además de las de moda, y otras cosas. Hoy sólo queda el recuerdo.
No todo va a ser antiguo. Otro lugar que atrae mucho público es el famoso Tate Modern, con su enorme chimenea de esta antigua central eléctrica, al que accedemos por el Millenium Bridge (con bonitas vistas del Támesis.
Vamos a reservar también unas horas para visitar en Londres el barrio del Temple. ¿Barrio cerrado y caballeros templarios? Aquí también lo podéis encontrar.
Algo más alejado del centro de Londres, pero solo unos minutos en el metro, se encuentra el imperdible British Museum.
El lado bohemio-moderno-peligroso de Londres probablemente será el Soho, y si uno, además de museos y edificios, quiere conocer un poco más como late la ciudad, deberá pasear por la zona.
La primera visita a un museo, si es que estamos en el centro de la ciudad, debería ser la National Gallery, con miles de obras, algunas muy conocidas (Van Gogh, Cezanne, Raphael, Canaletto, Caravaggio, Da Vinci, Monet, Velázquez…)
Una vez aterrizados en Londres, o más concretamente, llegados desde algunos de los aeropuertos que asisten a la ciudad, acudimos al centro de la ciudad a dar los primeros paseos. Desde la plaza de Trafalgar, sale la gran avenida de White Hall.
Gracias a la expansión del Imperio Británico y a las adquisiciones realizadas por todo el mundo, podemos encontrar en el Museo Británico salas con la capacidad de permitirte realizar un viaje a siglos atrás.
La National Gallery tiene su entrada principal abierta a la gran plaza de Trafalgar.
Si la lluvia te deja, bajamos la calle y nos encontramos con el gran edificio del Parlamento Británico, el Palacio de Westminster y su Big Ben. Cruzamos el Tamesis por el puente de Westminster para verlo de frente en todo su esplendor.