"Estaba pensando en las musarañas":la frase preferida para indicar que no estábamos atendiendo a lo que sucedía a nuestro alrededor.

“Pensar en las musarañas” significa estar distraído, absorto en el propio pensamiento. Sobre su origen hay varias reflexiones. Pensemos primero en el significado de la palabra musaraña.

 

Las musarañas son pequeños mamíferos, muy similares a los ratones, que viven bajo tierra, en el campo. La más conocida de la familia de las musarañas es el musgaño, insectívoro. Como viven debajo de la tierra, se llama musaraña por extensión del uso de la palabra a cualquier tipo de insecto o animal pequeño.

 

Las musarañas no suponen ninguna amenaza para la agricultura y, por lo tanto, ninguna preocupación para los campesinos. Son animales muy rápidos y muchos campesinos se quedaban observándolas embelesados y descuidaban su trabajo. No dedicaban tiempo a sus obligaciones, sino a algo completamente improductivo y sin importancia: mirar las musarañas.

Y es que antiguamente no se decía “pensar en las musarañas”, sino “mirar las musarañas”, expresión que aparece en obras como El Quijote.

 

Pero además, si buscamos musaraña en el diccionario, encontraremos otra acepción. Según la R.A.E., musaraña es también una especie de nubecilla que se suele poner delante de los ojos. Tiene sentido lo de quedarse distraído mirando las musarañas, ¿no?

 

Por su parte, numerosos lingüistas han buscado el origen de este dicho. José María Iribarren, destacado lexicógrafo y escritor español, señaló que la expresión “pensar en las musarañas” sería relativamente moderna y podría utilizarse para hacer burla a aquellos que están pensando en las musas, pues fonéticamente musaraña y musa son parecidas y es evidente que cuando esperamos la inspiración, estamos distraídos y embelesados.

Imágenes: Asier Sarasua, hern42.

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