La sinalefa es la unión de dos vocales, pertenecientes a palabras distintas, que conforman una sola estructura silábica. Este fenómeno se produce en el cómputo de las sílabas métricas.

Es un fenómeno que surge al realizar el cómputo de las sílabas métricas. El verso posee reglas distintas a la prosa, a la hora de efectuar dicho conteo. Así y dentro de cualquier verso, si una palabra finaliza en vocal y la siguiente comienza, también por vocal, ambas se unen en una misma estructura silábica, dando lugar a una sinalefa.

Ejemplo: “Estaba echado yo en la tierra en frente”. (Verso con once sílabas métricas y tres sinalefas, señaladas en negrita). “Anda y ve y dile a tu madre” (verso octosílabo, que incluye tres sinalefas).

Sin embargo, la sinalefa puede no aplicarse, en determinados casos, por parte del autor. Generalmente, se prescinde de la regla cuando la segunda de las sílabas es tónica. Por ejemplo: “Tiene la mariposa cuatro alas”. (Es un verso endecasílabo, se ha renunciado a emplear la sinalefa indicada).

En el cómputo de sílabas métricas deben tenerse en cuenta, además, las siguientes reglas:

-Si el verso concluye en palabra aguda, debe contarse una sílaba más.

-Si el verso termina en palabra esdrújula, ha de computarse una sílaba menos.

Por ejemplo: de una Babel de cristal”, (es un verso octosílabo, ya que se aplica la sinalefa señalada en negrita y la última palabra es aguda).

 

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