Entre plantas exóticas y el romanticismo de los reyes se levanta Sintra.

Porque Sintra es resultado de los caprichos de los monarcas, y el resultado de esos sueños es lo que hoy vemos. A pesar de que romanos y árabes ya estuvieran peleando en la zona, y posteriormente fuera terreno de caza para reyes entre los siglos XIII y XV, el Romanticismo y la influencia europea tiene mucho que ver para que el conjunto de la localidad sea hoy en día Patrimonio de la Humanidad. La pequeña población y algunas de las edificaciones que se diseminan por el Parque Natural de Sintra-Cascais forman este conjunto que merece la pena conocer, aunque debemos prepararnos para la avalancha turística, por lo que conviene evitar fechas señaladas como festivos o fines de semana concretos.

Hay que tener en cuenta que debemos movernos entre zonas un tanto apartadas, por lo que habrá que llevar coche o informarnos del transporte público disponible. Solo si la estancia es de varios días, podremos permitirnos el lujo de movernos a pie entre las sierras buscando un palacio, un castillo, un monasterio... Además, para entrar en las edificaciones más interesantes necesitaremos tickets, que podrán ser hasta combinados para estos cuatro lugares: "Palacio da Pena", Convento de los Capuchos, Parque Monserrate y Castillo de los Moros. La información oficial se puede consultar en este enlace: http://www.parquesdesintra.pt

Fotos y texto de Manuel González.

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