Tienes una empresa y te has fijado en la importancia de lanzarte a Internet, pero tienes que ser prudente y comparar ofertas, ¿sabes qué tienes que tener en cuenta?

A la hora de plantearnos como pyme nuestra presencia en Internet, investigamos un poco y llegamos a la conclusión de que necesitamos un hosting, también llamado servicio de alojamiento web. Podemos estar tentados de reducir los gastos al mínimo posible y recurrir a alguno de los numerosos hostings gratuitos. Sin embargo, en este terreno, el precio más bajo no es siempre la mejor opción.

 

Nuestro servicio de alojamiento web tiene que asegurarnos su eficiencia en cualquier soporte. En nuestro hosting se aloja no sólo nuestra web principal, sino también nuestras webs secundarias si las tenemos, nuestro correo electrónico, nuestro blog para estar en contacto directo con empleados, socios, inversores, clientes…

 

¿Cómo podemos reducir el gasto? Podemos compartir nuestro hosting con otros sitios webs, siempre teniendo en cuenta que nuestro ancho de banda y nuestro espacio de almacenamiento estarán mucho más limitados. De ahí, por ejemplo, que nuestra web cargue más o menos lenta. Tenemos que tener cuidado con este aspecto y asegurarnos de lo que hemos contratado, pues muchas empresas de hosting no nos avisan de que estamos compartiendo nuestro alojamiento web.

 

Tampoco es muy fiable elegir un servicio de hosting por los comentarios y opiniones sobre la empresa de alojamiento web pues, en su gran mayoría, estos comentarios son fraudes. Es decir, las propias empresas de alojamiento web contratan a personas que escriben reseñas favorables, estas personas son conocidas como shills. Ante ofertas prácticamente iguales, por tanto, no es muy aconsejable dejarse llevar por las críticas, pues luego podemos sentirnos decepcionados.

 

Así, cuando vayas a contratar un servicio de alojamiento web, asegúrate de que es la mejor opción y de que cuentas con una red electrónica privada.

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