Nuestra expresión favorita para hablar de estafas… ¿de dónde viene?

“Dar gato por liebre” es una expresión coloquial utilizada, tal y como dice la RAE, para:

 

Engañar en la calidad de algo por medio de otra cosa inferior que se asemeja.

 

 

 

Es decir, no puede ser más literal: “dar gato por liebre”, nos venden una cosa y recibimos otra diferente de peor calidad. No obstante, popularmente no solo se utiliza en este sentido, sino que su uso se ha extendido para referirnos a todo tipo de estafas y engaños, tanto a nivel económico, de productos y servicios, como emocional, laboral…

Su origen lo encontramos en la Edad Media, donde eran muy habituales las posadas, que ofrecía comida y alojamiento a los viajeros y que no gozaban de una gran reputación, sobre todo cuando hablábamos de comida. Y es que, ante la escasez de carne de vaca, de cerdo, de conejo y de cabra, era habitual que se utilizara carne de animales callejeros, como los gatos, sin, por supuesto, avisar a quien lo consumía.

 

Tal era la desconfianza de los huéspedes, que se popularizó una especie de plegaria entre los mismos antes de tomar el primer bocado: “Si eres cabrito, mantente frito; si eres gato, salta del plato”.

 

Imagen: gfpeck.

 

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