Conocer y conseguir hábitos responsables con el ecosistema es fundamental para ser una persona cívica con su entorno.

Entre las buenas prácticas ambientales relacionadas con la protección del ecosistema, de una forma global, se encuentran acciones y hábitos, algunos de ellos con específico reflejo en las leyes ambientales vigentes:

- Respetar a toda la flora pues no sólo proporciona alimento y refugio a nuestras especies de caza, sino que como se ha visto anteriormente cada una de las plantas que habitan de forma silvestre en nuestros campos ocupa un lugar indispensable y son especies de alto valor ecológico que dotan a nuestros entornos de una riqueza paisajística única.

- Evitar andar sobre sembrado o cosechas y evitar molestar a los animales domésticos.

- Si se encuentran en el campo anillas, pendientes, chapas, collares, etc. de aves u otros animales marcados con fines científicos, de estudio o de cualquier tipo, ponerlo en conocimiento de la Delegación Provincial de Medio Ambiente. 

- Intentar que las armadas y traviesas dispuestas en las monterías se sitúen fuera de los cortafuegos como establece el Plan de Prevención de Incendios Forestales.

- Para todas las especies de fauna silvestre está prohibida cualquier forma de captura, posesión, muerte, tráfico, comercio, destrucción y recolección de huevos y de crías, así como el deterioro y la destrucción de sus zonas de reposo, nidos y lugares de reproducción, estando cualquiera de estas acciones castigadas con multas de diversa cuantía según la gravedad de la acción. 

- Respetar la tierra, nunca escribas, pintes, claves, señales o pegues en elementos naturales.

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