Existen multitud de disciplinas deportivas destinadas a fortalecer estas zonas de nuestro cuerpo en las que la flacidez y la acumulación de grasas son especialmente frecuentes. En este manual te hablamos de una de las más completas: GAP.

Pero empecemos por el principio, ¿en qué consiste el GAP? Pues como te hemos contado en la introducción de este artículo, el GAP es una disciplina deportiva que se centra en tres zonas fundamentales de nuestro cuerpo, a las que debe su nombre: Glúteos, Abdominales y Piernas.

 

Practicar este sistema de entrenamiento estará destinado a fortalecer y tonificar estas tres zonas, en las que se acumulan frecuentemente depósitos de grasa asociados al sedentarismo, especialmente en las mujeres. Por lo tanto, el GAP se centra en entrenamientos específicos del tronco inferior. Los resultados de una práctica frecuente de GAP, unas tres sesiones a la semana, pueden percibirse a partir del primer mes: piernas tonificadas, glúteos fuertes y vientre más plano.

 

Pero además, los beneficios del GAP pasan también por una mejora de la circulación y de la resistencia. Si además el GAP se completa con ejercicio cardiovascular, no sólo activaremos todo nuestro cuerpo, sino que la quema de grasas será mucho más rápida y efectiva.

 

No podemos asegurarte que no te vayas a agotar en tu primera sesión de GAP, pues se trata de un sistema de entrenamiento especialmente exigente, todo un reto para tu mente y cuerpo que tu salud te agradecerá.

 

Imagen: Rance Costa

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