Muchas personas pasan la mayor parte de su vida a dieta y, sin embargo, no consiguen adelgazar, pues al cabo de un tiempo, recuperan el peso perdido, a veces, con incluso algún kilo de más, ¿por qué?

La mayoría de estas personas no necesitan dietas milagrosas, sino un cambio de hábitos, tienen que aprender a alimentarse conscientemente. Nuestro cuerpo siempre tiende a su peso ideal, aquel en el que se encuentra en mejores condiciones para funcionar eficientemente.

A la hora de adelgazar lo único importante no es el número de calorías que ingerimos, sino también nuestro cerebro. Nuestro organismo envía una serie de señales a nuestro cerebro para intentar llevarnos al peso ideal. Por ejemplo, ante una gran pérdida de peso en poco tiempo, lo que suele ocurrir con las dietas milagrosas, nuestro cuerpo responde ralentizando el metabolismo, es decir, consume menos energía, de ahí que luego recuperemos muchos más peso.

 

¿Cuál es la clave para adelgazar y mantenernos en nuestro peso ideal? Por supuesto, llevar una alimentación saludable, pero además, comer conscientemente. Esto es lo que se conoce como mindful eating. Existen dos tipos de personas:

 

  • Comedores intuitivos: comen cuando tienen hambre, no suelen tener sobrepeso.
  • Comedores controladores: tienen que vigilar constantemente todo lo que comen y, muchas veces, este excesivo control genera ansiedad y les lleva a comer de forma compulsiva. Son los que, por ejemplo, después de una semana a dieta, arrasan en un buffet libre. Este tipo de personas son las que tienden a padecer sobrepeso.

Por lo tanto, si quieres adelgazar, tienes que pasar de ser un comedor controlador a ser un comedor intuitivo. Come sin distracciones, como el móvil o la televisión, cuando tengas hambre, y deja de comer cuando te sientas saciado, que no tiene que ser cuando hayas dejado el plato vacío.

 

Imágenes: Alan Cleaver,  Helga Weber.

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