La representación proporcional y la Ley d’Hondt.

A la hora de votar en unas elecciones generales, seguro que alguna vez te has preguntado cómo se decide finalmente la representación parlamentaria de cada partido político. Aunque existen varias fórmulas, en España se aplican la representación proporcional y la Ley d’Hondt.

 

El Congreso de los Diputados está formado por 350 escaños. En primer lugar se reparte el número de escaños por circunscripciones electorales, en este caso, la circunscripción electoral es la provincia. Cada provincia cuenta con dos escaños, salvo Ceuta y Melilla, que están representadas cada una por un escaño. Esto hace un total de 102 escaños. Los 248 restantes se asignan en función de la población de cada provincia, asignado un escaño por cada 100.000 habitantes. Así, por ejemplo, Madrid está representada por 36 escaños, lo que hace necesario un total de 124.000 votos para obtener un escaño, mientras que Soria, representada por dos escaños, sólo necesita 36.290 votos para obtener ese mismo escaño. Ello explica por qué los partidos territoriales tienen más representación en el Congreso de los Diputados que otros partidos minoritarios que obtienen el mismo número de votos.

 

Pero además de la representación proporcional, el número de escaños en España se distribuye aplicando la Ley d’Hondt. Las candidaturas que obtienen menos del 3% de los votos, se descartan, y las demás se dividen por el número total de escaños (V/N escaños). Cada candidatura se divide por cada uno de los escaños, desde 1 hasta N, y se ordenan los cocientes de mayor a menor, asignando un escaño a cada uno, hasta que estos se agoten. Este sistema explica la paradoja de que un partido con mayoría absoluta en escaños, en realidad haya sido votado por la mayoría simple de los ciudadanos.

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