No pienses en las características de tus productos, piensa en los beneficios y soluciones que ofreces a tus clientes.

Un emprendimiento exitoso será aquel que logre afinarse con las necesidades de los consumidores finales, desarrolle soluciones claramente diferenciadas dentro del mercado, sea capaz de producir de forma eficiente y económica, cuente con el mejor talento humano motivado y preparado, planifique, gestione, mida y mejore todo el tiempo.

Sin duda, el consumidor deberá ser el faro que guíe todas las acciones, y la mejor forma de lograrlo es que le hagas sentir que es partícipe del negocio y un verdadero socio del mismo. A los socios le das trato preferencial, corres hacia sus necesidades, los mantienes informado, les das un servicio superior, escuchas sus sugerencias y produces resultados concretos.

Nunca debes pensar en características de los productos, sino en beneficios y soluciones, para que encuentres el valor real a cada uno y, en lugar de mirar la repercusión interna, te enfoques en el impacto externo, que es al fin y al cabo el objetivo final y permanente.

Las finanzas no serán el norte pero servirán de medio para que sigas persiguiendo los objetivos mayores. Por ello, es bueno identificar con nitidez el balance de cuentas para maximizar los ingresos y reducir al mínimo los gastos, invertir las utilidades en el mismo negocio y facilitar los recursos para seguir creciendo.

Cuando se trata del talento humano, la actualización, integración, vinculación con el negocio y orientación hacia los mismos objetivos permitirá que el negocio no se desvíe del rumbo, se mantenga activo y competitivo, flexible y alerta, pujante e innovador, garantizando los mejores desempeños todo el tiempo.

 Soraya Bayo Romero

Coach Profesional Certificada

Consultora y Formadora

www.levantesoluciones.es

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