Es indudable la cara positiva de la aplicación de mensajería gratuita, sin embargo, un uso indebido puede llevar a serios problemas, especialmente entre adolescentes.

WhatsApp es una herramienta habitual entre grupos de todas las edades, pero es extremadamente inusual no encontrarla en el móvil de cualquier adolescente. Y es que, como se viene repitiendo a lo largo de la Historia, las nuevas generaciones se adaptan de forma vertiginosa a los cambios, sobre todo en el ámbito tecnológico.

 

WhatsApp cuenta con indudables ventajas: enviar mensajes, fotografías y vídeos, de forma instantánea y de manera casi gratuita. Se trata de un considerable avance en la comunicación interpersonal, no obstante, es importante utilizarlo de forma racional, pues es fácil que WhatsApp genere adicción si se usa de forma descontrolada.

 

Jóvenes y adolescentes están permanentemente conectados a WhasApp, pendientes de si reciben o no mensajes, de si sus contactos han recibidos los mensajes que les han enviado, de las últimas conexiones de sus contactos habituales… No sólo en solitario, sino también cuando están en compañía de otras personas. Es muy normal ver a un grupo de adolescentes, juntos físicamente pero dispersos, puesto que todos están enganchados a sus teléfonos móviles. Muchas veces llegan a utilizar WhatsApp como una herramienta de control: “¿Por qué no me has respondido? He visto tu última conexión,  has tenido que leer mi mensaje”.  

 

WhatsApp se convierte así en la principal distracción entre millones de adolescentes, que dejan de lado no sólo sus obligaciones, como los estudios, sino también otros intereses y aficiones. Esta dependencia de WhatsApp merma su capacidad de concentración, su rendimiento escolar e, incluso, genera ansiedad y agrava otros problemas de inestabilidad emocional o timidez extrema. WhatsApp tiene una repercusión directa y muy importante en sus vidas.

 

Por todo ello, es muy importante el control por parte de los padres, aunque, muchísimas veces, dichos padres también son adictos a la aplicación, y es que la adicción a WhatsApp no sólo afecta a los adolescentes, sino también a personas adultas. ¿Necesitas estar permanentemente conectado?

0

Comentarios sobre ¿Es mi hijo adicto a WhatsApp?

Gsantiago

Publicado el 23/05/2014 a las 20:53

Hola, tengo ese problema con una persona muy especial que sea convertido adicta a esta aplicacion, ya que se la pasa tomando fotos y enviandolas por este medio, en la escuela usa esta aplicacion y casi todo el tiempo esta pegada a ver si ya le escribieron, lo peor es que ultimamente encontre conversaciones fuera de su edad con compañeros de su escuela, que aprovechan de este medio para decir cuanta babosada quieren.

A mi me preocupa ya que no va muy bien en la escuela y esta como divagada en esta aplicacion , yo la uso pero trato de mostrarle como controlarse y nada mas no.

Me encantaria que existiera una aplicacion de bloquea parental o algo asi para proteger a las personas muy adictas a este mensajero.

En mi opinion la aplicacion Whatsapp es una excelente herramienta de mensajeria, pero en el abuso de este se ha perjudicado a nuestros adolecentes asi como a padres de familia que por estar pegados no atienden a sus hijos.

¡Deja tu comentario!

Usamos cookies para mejorar, analizar las conexiones y mostrar publicidad. Si continuas, aceptas su uso. Más info aquí.