Según Ansel Adams, uno de los grandes fotógrafos de la Historia, el ojo fotográfico es el secreto de una buena fotografía.

El ojo fotográfico es la capacidad de previsualizar la imagen que vamos a capturar, es decir, la capacidad de anticiparnos mentalmente a ella. Encuadrar, enfocar y disparar, esas son las premisas de todo fotógrafo a la hora de trabajar. La previsualización un paso previo a encuadrar.

 

El desarrollo de esta capacidad es fundamental en el proceso de aprendizaje fotográfico, cualquier acción fotográfica parte de la previsualización. En algunas fotografías apenas tendremos tiempo para previsualizar, como por ejemplo en la fotografía deportiva, en estos casos es muy importante conocer bien el evento que vamos a fotografiar, sus reglas y su dinámica, para poder anticiparnos a la acción y saber de antemano qué imágenes vamos a buscar. No obstante, en otro tipo de fotografía, como la de paisaje, sí que tendremos tiempo de recrearnos y previsualizar cada fotografía. En este caso, por ejemplo, podremos tener en cuenta qué luz queremos en nuestra imagen: los amaneceres y atardeceres proporcionan una luz mágica.

Pero la previsualización no se basa únicamente en la intuición del fotógrafo, como sucede con la mayoría de las cosas, es necesario estudiar. ¿Qué estudiaremos? Fundamentalmente composición, que es ni más ni menos que el lenguaje por excelencia del arte visual, no solo de la fotografía, sino también de la pintura o el cine. Para dominar cualquier arte o ciencia, tenemos que saber hablar su lenguaje, en fotografía ocurre lo mismo. Seguro que alguna vez has estado delante de un paisaje asombroso que, sin embargo, no queda bien reflejado en tu fotografía.

Por último, también es muy importante conocer el equipo que vamos a utilizar. Si vas a hacer fotografía de paisaje un teleobjetivo no es la focal más recomendable, igual que si vas a hacer retratos, tampoco será adecuado un gran angular. Pero además tienes que saber cuál es la distancia ideal de cada objetivo, las diferentes aperturas para conseguir la profundidad de campo que elijas… Sería ideal, incluso, saber de antemano el postprocesado que vamos a darle a la fotografía, por ejemplo, si va a ser una imagen en blanco y negro, buscaremos unos contrastes diferentes a los de si la fotografía final fuese en color.

Imágenes: d_pham, Olga Ferrer Saladié, Claudio Matsuoka, Thomas Leuthard

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