El ROI es un parámetro fundamental para saber si nuestras inversiones merecen la pena.

El ROI (Return On Investment), retorno de la inversión, compara el beneficio que obtiene una empresa o proyecto y la inversión que ha realizado. Sirve para analizar el rendimiento de dicha empresa o proyecto desde una perspectiva económica. Es decir, el ROI mide la rentabilidad, la capacidad de generar valor.

 

Para calcular el ROI, se toman los datos que ha arrojado un periodo de tiempo determinado y se aplica la siguiente fórmula:

 

ROI = Ingresos – Inversión / Inversión x 100

 

El resultado será un porcentaje, cuanto más alto sea, más rentabilidad hemos conseguido. Un ROI negativo nos dice que estamos perdiendo dinero, igualmente, un ROI cercano a cero, puede que no sea una inversión muy atractiva.

 

La mejor decisión antes de hacer una inversión es proponernos una meta, un ROI mínimo rentable, que dependerá de nuestra estrategia, y, transcurrido un tiempo, valorar si hemos cumplido el objetivo y si merece la pena seguir adelante o no.

 

Por ejemplo, en el caso de la publicidad online, los clicks y “me gusta” miden resultados de impacto, exposición o interés, pero no resultados de rentabilidad económica. Con el ROI podremos medir el éxito monetario de dicha campaña, cuánto hemos gastado frente a cuánto hemos vendido gracias a ella. Herramientas como Google Adwords o Google Analytics nos ayudan a extraer la información que necesitamos, aunque muchas empresas prefieren utilizar sus propias métricas para elaborar informes más exactos. Gracias al ROI, podremos tomar mejores decisiones y optimizar nuestro presupuesto en publicidad online.

 

Finalmente, si comparamos el resultado que hemos obtenido en el ROI durante varios años, podremos ver la evolución de los niveles de rentabilidad de la empresa y compararlos con su crecimiento.

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