Esta es la conclusión a la que ha llegado el equipo de Neuroinmunofisiología y Crononutrición de la Universidad de Extremadura.

Tan importantes son los alimentos que incluimos en nuestra dieta como la hora a la que los consumimos. De esto es de lo que se encarga la crononutrición, de estudiar cómo los alimentos afectan a nuestros ritmos biológicos.

 

Pues bien, según un estudio realizado por la Universidad de Extremadura en este campo, la mejor receta para el insomnio es tomar, antes de dormir, un vaso de leche caliente y  unas galletas. ¿Por qué? Los cereales y la leche son ricos en triptófano, un aminoácido que sintetiza la hormona melatonina, responsable de la inducción al sueño.

 

Si tienes problemas para conciliar el sueño, incluye alimentos ricos en triptófano en la cena: los plátanos, las frutas rojas, el pescado, los frutos secos, el tomate o la lechuga te ayudarán a descansar adecuadamente.

 

También existen alimentos que debemos evitar a partir de media hora de la tarde: las frutas ricas en vitamina C, como la naranja, las bebidas estimulantes, como el café o el té y las carnes rojas y los embutidos ricos en tiroxina, que hace lo contrario que el triptófano, nos despierta. La mejor hora para consumir estos alimentos es por la mañana.

 

Un buen sueño es fundamental para nuestra salud física y mental, ¡apúntate a la leche con galletas!

Imagen: Dinner Series.

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