Los hombres están en política, las mujeres pasan.

Las mujeres consiguieron su derecho a votar a mediados del siglo XX, y es entonces cuando empiezan a reconocerse su participación en la vida política de los diferentes países; aunque su actividad sigue siendo distinta a la de sus compañeros de partido. La participación en las decisiones políticas y la representación en los órganos de toma de decisiones es una de las reivindicaciones históricas del feminismo. A pesar de esto, sólo participan un 25% en todos los países europeos, y hay algunos continentes en los que es inexistente.

Debemos concluir, por tanto, que hay discriminación en la política. La vida de las mujeres en este ámbito es mucho más corta que la de los hombres, ya que suelen estar como máximo tres legislaturas. Es cierto, que las políticas de cuotas han incrementado el número de mujeres políticas, pero no tienen presencia en los órganos de decisión de los partidos. La realidad es que su militancia es menor, porque mientras que sus compañeros provienen de la militancia en su juventud, ellas se incorporan en edades más avanzadas y con responsabilidades familiares que les obligan a compatibilizar ambos ámbitos. La  edad de nuestras políticas oscila entre los 46 y 55 años, y cuando abandonan la política activa, dejan de trabajar en los partidos a los que pertenecen siendo su carrera mucho más corta. 

María García Sánchez

Gestora de Proyectos

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