Existen muchas teorías al respecto, en este manual te resolvemos el misterio.

Es difícil imaginar cómo transportaban los bloques de piedra de las pirámides en el Antiguo Egipto, cuando no existía ningún tipo de maquinaria. Estos enormes bloques de piedra procedían de canteras situadas a cientos de kilómetros de la localización de las pirámides, ¿magia?, ¿extraterrestres? No, la verdad es que es mucho más sencillo.

 

 

Para transportar estos bloques de piedra los egipcios se servían del río Nilo, ahora, ¿qué pasaba cuando llegaban a la arena? La lógica nos dice que, conforme arrastraban los bloques de piedra por la arena, esta se iría acumulando delante de los bloques hasta que sería imposible moverlos. Y esta teoría es cierta, ¿cómo evitaban entonces que la arena se acumulase? Pues valiéndose de un truco muy simple: humedecían la arena hasta que esta se convertía en una superficie lo suficientemente firme como para deslizar por ella los trineos de madera en los que se colocaban los bloques de piedra.

 

La prueba de esta teoría la tenemos en una pintura elaborada por los propios egipcios, que se encuentra en la tumba de Djehutihotep, jefe de una de las regiones del Alto Egipto durante los reinados de Amenemhat II, Sesostris II y Sesostris III. En ella se muestra a una persona, en el extremo delantero de un trineo, arrojando agua sobre la arena.

 

Imagen: archer10 (Dennis).

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